Sigamos, por un momento, con la hipótesis de que el Sr. K es una anomalía cósmica. Hay mucha evidencia para considerar. Por ejemplo: el hombre gris no sufre en su cuerpo los efectos de la manipulación comunicativa. Los estudios de comunicación política han encontrado efectos curiosos y los han llamado con nombres creativos como: "efecto vagón de carro" (fácilmente pasamos a tomar como nuestras la opinión de la mayoría); o, "espiral de silencio" (preferimos callar a expresar nuestras ideas si son socialmente disonantes), etc.
Bueno, al Hombre Gris no le pasa nada de eso.
Por lo general, le pasa todo lo contrario. Es siempre políticamente incorrecto.
En realidad el Sr. es bastante liberal, tirado a la centro izquierda. En privado apoya, por ejemplo, el matrimonio igualitario o las políticas de estimular el consumo para alcanzar el pleno empleo. Pero se siente permanentemente motivado a expresar las frases políticamente incorrectas que le vengan a la mente. Recuerdo puntualmente cuando se lo asoció a un personaje que presuntamente tenía en su empresa a inmigrantes trabajando en condiciones de explotación y que frente a cámaras agredió a un periodista, dijo "No me importa, no sería el abogado, sería el asesor", y "¿quién no tiene dos causas?".
En un contexto de mayoría "progre", como yo, se siente molesto con la pseudo militancia social que pulula en ciertos ambientes pseudo intelectuales. Percibe como su principal adversario político a la "Izquierda Sarkany" (la izquierda que lee Lenin, Foucault y Paolo Virno por la mañana, debate sobre democracia participativa y deliberativa por la mañana y sale de shopping por la noche -y de participación nada). Es por eso que alimenta el mito de que es un hombre "de derecha". Lo acompañé en eso un tiempo, hasta que me di cuenta que normalmente tiraba en clase las frases polémicas y se iba corriendo a hablar por teléfono en el pasillo, dejándome sólo para defender lo indefendible...
La diferencia entre sus posiciones políticas privadas y públicas son evidentes para cualquiera que lo conozca un poco. Es por ello que es increpado sobre sus incoherencias regularmente. Ante ello, ni pena le da justificar sus variaciones, se limita a decir: "soy un hombre gris".
El Sr. K juega mas o menos bien al fútbol. Cuando no sirve de director técnico, a lo Mourinho en el banco, juega de alero. El hecho de que tenga un muy bajo nivel de grasa corporal le da una muy buena ventaja en la aceleración, además de que intimida a sus adversarios. Digo, que la menudez no nos engañe. El impacto contra una pierna del Hombre Gris es un impacto directo contra un muy sólido hueso, sin carne que amortigüe. Eso si uno lograr superar el infundado temor a causarle daños. El hombre tiene la resistencia a la adversidad propia de la yerba mala. Y un buen sprint.
Pero el hombre gris no limita su gambeta al fútbol.
Es conocida la habilidad que tiene el Sr. K para atraer el favor femenino. Pero es menos conocida su habilidad para superar los obstáculos que normalmente aparecen en ese tipo de relaciones: suegros desconfiados, hermanos celosos, ex-novios posesivos... A los primeros los enfrenta, generalmente, con un ataque frontal. Un primer encuentro con un varón, bien vestido, bien peinado y que se presenta con un escueto "no fumo, no tomo alcohol" suele dejar a la mayoría de padres-de-novias (acostumbrados al mundo posmo de relaciones light) bastante bien impresionados. Lo suficiente, al menos, como para neutralizar su facha de tipo mafioso.
Pero con los hermanos celosos la cuestión es más difícil. Sobretodo porque ellos suelen conocer antes al Sr. K que sus hermanas. En otros términos, el Hombre tiene una filia casi patológica con la prohibida fruta de las hermanas de sus amigos. Nadie sabe cómo, pero el hombre lo hace.
Un amigx (él no discrimina) promedio del Sr. K, que además sea celosx, tiene que estar psicológicamente preparadx si tiene una hermana, en especial una hermana menor. Debe empezar a sospechar si el gran admirador de "Cacho" Castaña se acerca amistosamente después de conocer la estructura del grupo familiar. Y en especial, abstenerse de mirar el celular del Hombre. Sino, puede encontrarse sorpresivamente con fotos de una consanguínea y provocarse un momento incómodo.
Un dicho común sobre el Sr. K es que no tiene necesidades básicas: no necesita de comida, bebida, sueño, ejercicio, bases de auto respeto o amor a otros para sobrevivir. De ahí que palabras como "dignidad" le resulten figuras retóricas vacías. Esta caracterización se ve apoyada por muchas costumbres en su vida, públicamente conocidas. Salta a la evidencia el hecho de que se alimente exclusivamente a base de
Coca Cola, papas y derivados de la carne. En una semana promedio, K solo come milanesas con puré de papas o triple de miga con papas fritas de copetín, acompañado todo con dos vasos de alguna bebida cola. En una semana excepcional, será invitado a un asado y comerá un
choripan. Interpreto que ésto último es una práctica de compromiso para que no se sospeche de su filiación peronista.
El hombre ciertamente es una anomalía cósmica terrorífica para un nutricionista.
Esta incapacidad de comprender estas nociones como "dignidad", o "auto imagen" es quizá la que mas tensiones genera en sus relaciones. Normalmente uno razona con un filtro que evita dejar en ridículo a terceros, a partir de que puede sentir dentro de sí mismo la vergüenza que le haría sentir al otro. Bien, ya sea por ausencia de filtro o por ausencia de vergüenza propia, el Sr. K suele comprometer (en el 99% de los casos, sin malicia o dolo) a la gente a su alrededor. Anécdotas sobre éstos casos sobran: una vez le dijo a una preocupada madre de un compañero estudiante extranjero "su hijo es sexualmente ambiguo". Por un tiempo importante, presentaba a un amigo radical como "cobista de la tercera hora". Obviamente, esto genera problemas cuando intervienen personas que no lo conocen o con quien no ha estrechado confianza. O cuando acompaña a sus amigos a conocer mujeres. Bien se sabe que es la primera impresión la que cuenta.
Cuando tiene que presentarse a sí mismo, K dice "Soy un hombre que no toma, no fuma y no tiene sexo".